Para mejorar el rendimiento en los procesos de trabajo dentro de una empresa, es fundamental una planificación estratégica y la distribución adecuada de las tareas. Se recomienda dedicar un mínimo de 3 horas semanales exclusivamente a la revisión y organización del trabajo a realizar. Este tiempo debe ser utilizado para:
- Planificación: Definir claramente las metas y objetivos de la semana, asignando tareas específicas a cada miembro del equipo.
- Revisión de Procesos: Evaluar los procesos actuales para identificar áreas de mejora y asegurar que las tareas se alineen con los objetivos empresariales.
- Asignación de Tareas: Distribuir el trabajo equitativamente entre los empleados, considerando sus habilidades y cargas de trabajo actuales.
- Evaluación y Ajuste: Revisar el progreso semanal y hacer los ajustes necesarios para optimizar la eficiencia y el rendimiento del equipo.
Dedicando estas 3 horas semanales a la distribución y planificación del trabajo, se logra una estructura organizativa que facilita un flujo de trabajo más eficiente, reduce la duplicación de esfuerzos y mejora significativamente el rendimiento general de la empresa
El eje central del horario de estudio debe estar orientado en los procedimientos del manual de gestión de Calidad de donde se derivan los diversos procesos mínimos de requerimiento para desarrollar un buen desempeño de trabajo

